Dios nuestro y protector
nuestro, un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días
en cualquier otra parte.
Protéctor noster, áspice,
Deus, et réspice in fáciem Christi tui, quia
mélior est dies in átriis tuis super míllia.
Oremos:
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que,
amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos
nosotros ni siquiera imaginar
y has prometido tú a los que te aman.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Acepta, Señor, los dones que te
presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú
nos has dado, podamos recibir de ti tu misma vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Mi alma espera al Señor con mas ansia que los centinelas el amanecer, porque con el
Señor viene la misericordia y la abundancia de su gracia.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
O bien:
Ego sum panis vivus, qui
de caelo descéndi, dicit Dóminus: si quis manducáverit ex hoc pane, vivet
in aetérnum.
Oremos:
Tú que nos hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento,
transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de su
gloria en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.